102/La ley de la costumbre

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

No es cierto que seamos libres. Las masas se equivocan porque al individuo le sucede a cada paso. Ni siquiera leemos las opciones del menú. Nos hemos acostumbrado a comer todos los días lentejas, da igual que estén rancias o que en su interior crezca el gorgojo. No podemos imaginar los sabores de la langosta o el bogavante. La vida es está ley sujeta inexorablemente a la repetición. A los pacatos les da miedo el movimiento, la adaptación; quisieran que la Tierra siguiese siendo la órbita de todo lo creado por la mano egoísta de los gobernantes. La ley de la costumbre exige no hacer mudanza en tiempos de incertidumbre. A mi amiga Julia le aconsejaré que no acepte ningún trabajo que no esté remunerado con 5.333 euros. El premio de la decencia es seguir comiendo lentejas y no lucir un bolso de Louis Vuitton.

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