106/El regreso

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

No sé qué hacer cuando tengo calor, cuando me sudan las manos, cuando el tiempo es escaso y debo regresar a casa. No sé qué más puedo añadir a las cosas que me quedan por hacer o por decir. Soy un náufrago de la sobrevivencia, un superviviente involuntario. A pesar de las palabras, no comunico certezas, mucho menos sentimientos. Las piedras están humedecidas; el musgo crece entre sus bordes cortejados por la sombra. Me refugio en cualquier belleza, en un rincón cualquiera de cualquier ciudad. Me permito refrenar las bridas de los impulsos, fermentar los anhelos que aún se custodian en la bodega. En los sótanos, como antes en los desvanes, encuentro la posibilidad de aventurarme en el misterio. Me quedo quieto. Tengo frío: han dejado de sudarme las manos. Y no, no he vuelto a casa.

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