124/Las olas del mar

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

Cuando llegas a viejo, ya sabes que el mar

va a seguir teniendo olas.

Cuando llegas a viejo, aprendes que todo momento

es efímero y eterno, circunstancial y definitivo.

Cuando envejeces, eres consciente de todo

lo que has perdido -y ganado- con el tiempo.

Somos tiempo sin tener tiempo para detener el tiempo.

Cuando envejeces, te das cuenta de que no tiene sentido

volver a la casilla de partida. El inicio es la ola

que son todas las olas, la flor que hace que la primavera

sea ese edén donde la belleza se trasfiere al que contempla.

Cuando llegas a viejo, echas cuentas, haces balance,

fiel, péndulo, cangilón que oscila del blanco al negro.

Cuando llegas a viejo, piensas que los ríos

siempre van a llevar agua y por eso se hace necesario

construir y mantener los puentes en buen estado.

Cuando llegas a viejo sabes que el verdadero milagro

consiste en aceptar que no sirven los diques de contención.

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