125/Esa otra orilla

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

No sé cómo te he extrañado tanto hasta llegar aquí,

a esa otra orilla donde se yerguen los nardos.

No sé de qué estás hecho, si de azúcar o de aire

que mis manos tratan de retener, como caricia

que te sostiene por breves momentos, suspendido

como rocío o gota de caramelo vertida en mis labios.

No sé cómo he podido aguantar tanto tiempo

la respiración, las ganas de reír, de volver a calentar

mi frío en las brasas de tus ojos trasparentes como el mar.

He llegado a esta otra frontera donde la tierra crece

para que la muerte sea apenas un olvido, un territorio dulce

donde fermentan rencores y mezquinos anhelos humanos.

Aquí estoy, mostrándome impúdicamente ante ti,

con las mismas palabras de ayer, las de entonces.

Y aunque haya pasado mucha agua bajo los ojos del puente,

creo que sigo amándote con esta amistad sin límites,

inmune a las asechanzas del tiempo. No sé cómo mirarte

otra vez: si como estatua o bronce dormido entre las olas.

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