126/Las calles de la Habana

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

No llegaré mañana a las calles de la Habana

para poner a secar mis manos al sol.

Llegaré mañana a las calles de la Habana

y aprovecharé la oscuridad que me brinde la luna

para acercarme con sigilo hasta el malecón,

hasta que la punta de mis dedos acaricien la espuma

de tantas lágrimas que son ahora canciones de luz,

espadas en las que refulge el frío de los amantes

que se separan antes de tiempo. No llegaré. No llegaré

a tiempo. A esas calles pintadas de añil, de ocre o de laúd.

Llegaré mañana a las calles de la Habana

y sabré que el corazón tiene una razón de ser

entre el pueblo al que muy pronto traicionó la revolución.

Estaré en las plazas, en los mercados, en los colegios,

hablando con todos aquellos que vengan a estrechar

mi mano, mi corazón o mi cintura. Regresaré para quedarme

con los buenos amigos, los que regalan su corazón enorme,

como un cielo cubierto por las alas grises de las palomas.

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