121/2017

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

 

Parece el título de una obra de ciencia ficción. Por el argumento, podríamos situarnos en una distopía. Cuando comencé este proyecto, decidí que iba a dedicarlo íntegramente a glosar la alegría. En principio iba a escribir un libro, La página de la felicidad, que luego devino en otro, El libro de la felicidad. Incluso se me reveló desde el principio cómo montaría esos dos libros en uno solo. Se lo expliqué a Cecilio Fernández Bustos, quien, con la generosidad de siempre, se entusiasmó con el programa de intenciones. Después me desilusioné y, más tarde, la carga de trabajo, me impidió dedicarme en cuerpo y alma a este proyecto. Con las vacaciones de invierno, le he dado un fuerte empuje. Tal vez en el verano mi proyecto de felicidad sea culminar el libro doble –otra vez- para dedicárselo a Cecilio.

 

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