123/El botijo

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

Mamem me regaló un botijo negro en 1985. Tenía veintidós años. Era joven. Y estaba enamorado. Comenzaba a imaginar cómo sería mi vida cuando fuese libre. Rotas las ligaduras, desanudadas las ataduras, nada me amarraría a la dársena de lo previsible. El mundo lo cambiaríamos para mejor. Sueños utópicos, misiones imposibles. Después llegó la muerte y la reclusión. Hoy he limpiado una gruesa costra de polvo, acumulada sobre el botijo que luce sobre la encimera de la cocina. El agua le ha devuelto un brillo inusitado a la cerámica. He observado su boca y su pitorro. He sabido que el genio se encerró hace años en su interior de barro. Ahora, por mucho que lo sacuda, no puede escapar por el intersticio de la felicidad de este invierno porque se ha hecho viejo, y acaso, malhumorado.

 

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