132/La destrucción de lo previsible

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

Nadie puede prometerte que seguirás vivo mañana.

De ti depende que aproveches cada hora del día.

No se puede prometer un mañana de felicidad eterna,

continua. Porque el ciclo de la existencia exige

el sacrificio de la rutina, la destrucción de lo previsible.

Nadie puede decirte cómo debes vivir. El precio

de ser uno mismo es a veces la incomprensión.

Que no te detengan ni el miedo ni la opinión ajena.

Nada es tan importante como tu criterio. Elige

cómo quieres ser, cómo quieres vivir y cómo morir.

Que no consuma la escasa vela con que alumbras

la noche del largo porvenir un oscuro y frío viento.

Estás aquí, otro invierno más, atisbando la belleza

de un cuerpo tendido sobre la alfombra. Piensa

en el sentido que tiene vivir sin buscar respuestas

a las preguntas que nunca, nunca se formulan.

Nadie puede exigirte que arribes a las costas del paraíso;

de ti solo dependen los puertos donde recalas.

 

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