133/Duele el odio

Publicado en por carlosmanrique.over-blog.es

Ten en cuenta, amor mío, que el dolor es efímero.

A mi casa, me dices, la abraza el sol siempre que puede.

La vida no duele porque sí, te explico. El placer consiste

en volver la mirada a la oscuridad que emana de la caricia.

Duelen los ahogados del Mediterráneo, prosigues,

el hambre, la miseria, el egoísmo, la fuerza de los débiles.

El granizo nos despierta esta mañana, hiere los cristales

adormecidos de la ventana, testigos mudos de la felicidad.

Te duele el odio, el fanatismo de los que se yerguen

contra las mujeres, los diferentes, los disidentes. Aquí,

en este momento, cobijado bajo las mantas, susurras

palabras que me acercan al asombro de los besos.

Te sorprende que febrero se anuncie con fanfarrias

de tormenta, como campanas que tocan a rebato.

Es fugaz el pensamiento que se queda quieto, inmóvil,

acechando entre las sombras la oportunidad de vencer

a los deshonestos que persiguen perpetuar con sus actos

la injusticia que convierte a los hombres en objetos.

 

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